El poder de la gastronomía en los eventos

Comer también forma parte de la experiencia gastronómica

En AMG Event Services siempre decimos que en un evento hay muchos elementos que pueden marcar su éxito o su fracaso. Y, tanto en un caso como en el otro, muchos de ellos permanecen en la memoria de los asistentes durante mucho tiempo. Uno de los elementos que todavía no siempre se considera parte de la experiencia es la gastronomía en los eventos. 

 

Un aroma, un sabor, un color, la manera de presentar el plato o incluso el momento en el que se comparte una mesa pueden cambiar por completo la percepción que una persona tiene de él. 

 

Durante años, la gastronomía y el catering para eventos se han planteado desde una perspectiva funcional: qué se sirve, a qué hora, para cuántas personas y cómo se organiza el servicio. Pero la gastronomía es mucho más que una necesidad dentro de la planificación de un evento. Tiene una característica diferencial: involucra varios sentidos al mismo tiempo y puede despertar emociones, recuerdos y sensaciones. 

 

Por eso, diseñar la parte gastronómica de un evento no debería consistir simplemente en elegir un menú. Debería consistir en preguntarse: ¿qué queremos que experimente el asistente cuando se sienta en la mesa? 

La gastronomía también cuenta historias 

Tiene la capacidad de transmitir una identidad y formar parte del concepto de un evento. Se puede utilizar productos locales para conectar con el territorio, una determinada cocina para representar la cultura de un lugar o una propuesta gastronómica contemporánea para transmitir innovación. Porque una comida en Mallorca no tiene por qué ser igual que una cena en Madrid, París o Milán. 

 

Hay otro aspecto de la gastronomía especialmente importante, que es su capacidad para reunir a las personas. Comer es una actividad social y una mesa puede convertirse en un punto de encuentro entre personas que hasta ese momento no se conocían, generar conversaciones y favorecer nuevas relaciones, tanto personales como profesionales. Por eso, no solo importa qué se sirve, sino también cómo se plantea la experiencia. Un showcooking puede generar un punto de encuentro, una degustación puede convertirse en un tema de conversación, una mesa compartida puede facilitar que personas que no se conocen terminen hablando entre ellos. Por tanto, la gastronomía también se puede utilizar para diseñar la interacción entre los asistentes. 

Así que, hay que dejar de pensar en un menú y empezar a pensar en un concepto, por ejemplo: 

  • Una cena temática que continúe el concepto creativo.

  • Una degustación de productos locales para poner en valor el destino. 

  • Un showcooking protagonizado por un chef.

  • Una propuesta gastronómica basada en los colores, materiales o valores de una marca. 

Todos este tipo de planteamientos hacen que la gastronomía deje de ser un elemento aislado y pase a formar parte de todo lo que sucede alrededor. 

En AMG Event Services creemos que cada detalle cuenta, desde el momento en el que nos reunimos con el cliente hasta que el último asistente abandona el evento. Diseñar uno significa coordinar muchos elementos para conseguir una experiencia coherente, en la que la decisión tenga una razón de ser. 

La gastronomía une a las personas y hace que los momentos sean muy especiales.

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